Colombia

Vallenatos despidieron con honores a ‘Chema’ Ochoa

En aclamación, pidiendo por el descanso eterno, se le dio el último adiós al hermano de la consagración Jesús de Nazareno, José María Ochoa, a los 77 años de edad. Los feligreses y seguidores de la hermandad junto a la familia Ochoa hicieron cánticos de alabanza por su eterno descanso.

En una multitudinaria misa con miembros de la comunidad, el sacerdote Doriam Rocha dirigió la eucaristía en homenaje al hermano ‘Chema’ Ochoa, quien trabajó durante más de 60 años por la comunidad.

Acuérdate señor de tu hijo José María a quien has llamando a tu reino, admítelo a contemplar la luz de tus ojos” fue el clamor del sacerdote Rocha bajo la bendición de la paz a los presentes.

La familia Ochoa agradeció el acompañamiento de la comunidad vallenata en el último adiós a ‘Chema’ Ochoa. FOTO/JOAQUÍN RAMÍREZ

Unas 200 personas acompañaron el último adiós, entre abrazos y lágrimas hacia un hombre que contribuyó desde la cercanía a Dios con la comunidad vallenata.

La iglesia La Concepción fue el centro para la eucaristía. Entre inciensos y palabras de bendición, el padre Rocha abrió el cofre para bendecir el alma del hermano Ochoa que luego de cerrarlo, se procedió a llevarlo hasta la casa de los nazarenos en una procesión bajo el sonido de campanas y la cruz de Cristo.

“Pidamos con fe que el cuerpo de nuestro hermano resucite en fortaleza y la gloria. Concédele tu juicio para que goce sin fin en el reino eterno”, rezó el sacerdote. Sus restos descasan en el cementerio central.

De los 77 años de vida ‘chema’ dedicó al menos 60 años a la congregación Jesús de Nazareno. La esposa de ‘Chema’, Alba de Ochoa y sus hijos agradecieron el acompañamiento de la comunidad por reconocer la labor de José Ochoa y además la responsabilidad y legado que deja a sus hijos y comunidad.

“Mi papá fue un hombre que se caracterizó por el servicio, se destacó por ser un nazareno ejemplar como decía mi padre. Estuvo dedicado al Jesús de Nazareno, no había año donde él no estuviera en la iglesia acompañando a su Padre Jesús de Nazareno”, dijo Iván Ochoa, hijo mayor.

Iván Ochoa continuará los pasos de ‘Chema’ Ochoa en su honor.

El trabajo comunitario y religioso de ‘Chema’ Ochoa permitió que a la llegada de su partida al cielo, se le recuerde con admiración y respeto.

“Dejó una gran responsabilidad porque hace muchos años asumió una labor de ayudar a unos hermanos brindándoles un almuerzo en el Jueves Santo para que no tuvieran ese desplazamiento hasta los barrios alejados del centro de Valledupar. Él nos dejó a nosotros esa responsabilidad mi papá no está, pero vamos a cumplir con eso a cabalidad”, remarcó su hijo mayor. Sus hijos prometieron hacer honor a la memoria del legado místico de Ochoa.

Iván Ochoa es el hijo mayor, él forma parte del Nazareno al igual que un nieto.

Yo era la persona que de hecho más compartía con él, era un amigo. Por el parecido nos decían que éramos hermanos, nuestro trato fue muy jovial. Hay que seguir el ejemplo en medio de la tristeza que es el servir a Dios y a la gente. En estos momentos, pensaba yo que este era el momento que no quería que llegara, pero llegó y eso nos deja un vacío grande. En este momento difícil recibimos cariño, que es el cariño que tenían hacia mi papá y también a mi mamá, dos campesinos que trabajaron y lucharon por sacar su familia adelante”.

Los restos del hermano José María Ochoa descansan en el cementerio central. FOTO/JOAQUÍN RAMÍREZ

Sobre la hermandad Jesús de nazareno

Contó Jaime Pérez Parodi en una ocasión a EL PILÓN, que nadie puede decir desde qué año nació esta comunidad cristiana en Valledupar, “pero tiene más de 300 años, porque en 1876 un escritor francés, Luis Estriper, habló en el libro Río Cesar sobre la Semana Santa, entonces creemos que existe desde el año 1600”.

La hermandad Jesús Nazareno en la región del Cesar cuida, mantiene y orienta a las nuevas generaciones para que la fe y la devoción por Jesús de Nazareno esté intacta dentro del cristianismo.

Son 450 integrantes de la Hermandad Jesús de Nazareno en Valledupar, la más grande de la Costa Atlántica, entre mujeres, hombres y niños.

POR: Daniela Minorta / EL PILÓN
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