Colombia

Las exportaciones del agro sacaron la cara el año pasado

Ningún producto de exportación de Colombia nació grande. Por ejemplo, el país exportó el año pasado 13,7 millones de sacos de café, pero el primer despacho del grano nacional al exterior se registró en 1835, año en que fueron enviados 2.560 sacos, desde Cúcuta a los Estados Unidos.

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Este hecho confirma que los resultados negativos de las exportaciones totales colombianas en 2019, que registraron una caída superior al 5%, tienen un lado positivo: el de las ventas externas agrícolas.

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De acuerdo con las cifras oficiales, los productos del campo colombiano fueron los únicos, junto con el rubro de ‘otros’, que tuvieron un comportamiento positivo el año pasado.

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Aunque en valor las exportaciones tradicionales (sector mineroenergético) las superan ampliamente, los productos del agro avanzan positivamente a pesar de que las condiciones externas no fueron las mejores el año pasado.


En efecto, las ventas de aguacate, uchuva, pasifloras y cítricos, colombianas evidencian que el país está dando los primeros pasos en su estrategia de aumentar la oferta exportable, a través de un plan gradual de búsqueda de nuevos compradores. A ello se suma el buen año que tuvieron productos agrícolas tradicionales como café, flores y banano.

En conjunto, el crecimiento de las exportaciones del sector agrícola y agroindustrial en 2019 fue de 2,43%. Este incremento estuvo jalonado especialmente por banano (7,9%), café (1,2%), flores (1,1%), cereales (18.95%) y aguacate (42%), y en menor medida, por lima Tahití (11,3%), uchuva (10%) y gulupa (2,2%).


Juan Camilo Londoño, exportador, gerente operativo de la empresa colombiana Fruturo, dijo recientemente a Portafolio que el camino por recorrer es largo y está lleno de riesgos y dificultades, debido a la competencia global por los mercados. Londoño indicó que el país debe afinar una serie de medidas que afectan la dinámica exportadora, que van desde la normatividad hasta la competitividad y las prácticas agrícolas que aplican los productores.

LO QUE PASÓ EN 2019

Las cifras indican que el balance del 2019 permite ver el vaso del sector exportador agrícola no tradicional más lleno que vacío . En diciembre las exportaciones de bienes no minero energéticos (agropecuarios, agroindustriales e industriales) crecieron 4% y lo hicieron por cuarto mes consecutivo luego de registrar aumentos del 4% en septiembre, 2,9% en octubre y 1,9% en noviembre.

En efecto, el año pasado las exportaciones agrícolas y agroindustriales fueron las más altas registradas en Colombia. Ese comportamiento se logró a pesar de la contracción de la demanda de nuestros principales socios comerciales y por la caída de los precios internacionales.


En efecto, mientras en 2018 las importaciones de China y la Unión Europea crecían a tasas superiores al 12%, en 2019 cayeron 5,1% y 3,3% respectivamente.

Estados Unidos, por su parte, no disminuyó sus compras pero sus importaciones no crecieron con la misma dinámica de años anteriores. En 2018 creían 9% y en 2019 tan sólo 0,74%. En cuanto a los precios, el índice de los commodities crecía en 2018 a una tasa de 14,9% mientras que en 2019 cayó 9,2% (hasta noviembre 2019).

Lo anterior evidencia que estrategias nacionales como el ejercicio de diplomacia sanitaria está dando resultados.


Pese a la reducción de las ventas al exterior de productos como cacao, piscicultura y carne bovina, las cifras de exportaciones de estos productos siguen siendo significativas, y presentan un gran potencial de crecimiento. Es más, todos hacen parte de la nueva oferta exportadora nacional, pero por diferentes motivos tuvieron un descenso en 2019.

OTROS CASOS POSITIVOS

Por su parte, las exportaciones de servicios también fueron las más altas de la historia. Estos pasaron de 5.000 millones de dólares a 9.600 millones de dólares en 2018 casi duplicándose y ganando participación en las exportaciones no minero energéticas hasta representar 38% entre enero y septiembre de 2019. En ese mismo periodo, las exportaciones de servicios crecieron 4,3% en contraste con la caída de las exportaciones de bienes no minero energéticos, que cayeron 0,4% en 2019.