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Colombia

'Hacer cualquier cosa por la familia: un concepto a revaluarse'

En esta historia lo que parece no es: el inicio del metraje con un par de hombres armados, en una motocicleta encendida y a punto de cometer una fechoría, lleva al espectador a pensar en que está ante una película más de sicariato y narcotráfico. No es así. Los fierros ahonda en la historia de un hombre en busca de su redención, pero cuyo destino karmático alejará esa posibilidad. A eso se suma una mujer que será su debilidad y una familia que no ha dejado de señalarlo por su pasado.

“Esos son elementos del cine negro –o del film noir, un subgénero cinematográfico que se desarrolló en Estados Unidos entre 1930 y 1950–. Independientemente de lo que hagas, jamás te libras de tu destino. Pero la variación que le hicimos aquí fue verlo a través de la familia, porque en este país si naces en determinada familia ya te está marcando el destino”, explica Pablo González, director y coguionista de Los fierros, película colombiana que acaba de estrenarse en las salas de cine.

En el filme, Federico acaba de salir de la cárcel donde pasó los últimos siete años por manejar una moto en un asalto fallido. Ha vuelto a su pueblo, donde las cosas parecen congeladas en el tiempo: su mamá lo ama por encima de todo; su padrastro lo sigue juzgando, y su hermano, Ramiro, es un borracho, buena vida, que se mete en malos negocios. Precisamente esto último desatará una cadena de sucesos que llevarán al protagonista en un espiral decadente hacia el infierno.

“Yo creo que eso de hacer cualquier cosa por la familia debería ser un concepto a revaluarse porque en esta historia el protagonista está condenado por culpa de su hermano, que es la oveja negra y a quien si hubieran detenido a tiempo no habría sucedido lo que sucede. Aunque el conflicto en la pantalla es muy violento, muchos se sienten identificados con ese personaje que es un desastre o hay situaciones en las que deben decidir y terminar haciendo cosas que no quieren porque se tiene el lastre de la familia”, expone el director.

Los fierros es el segundo largometraje de González, después de Cord (2015) y que, de alguna manera, cierra su inmersión en el cine negro, que empezó con la trilogía de cortos Juntos no es suficiente (2006), Hoy es un día distinto (2007) y Esto es un revólver (2009). Para él, Los fierros “bebe del cine negro, pero también del wéstern con cosas como que sucediera en un universo cerrado –un pueblo– y que pisara lo rural, pero nada romántico, sino algo más en pugna con la industrialización”.

La película cuenta con las actuaciones de Alejandro Buitrago, Rodrigo Hernández, Emilia Ceballos, Jairo Camargo, Ana María Sánchez y Diego Vásquez. El mayor reto que enfrentó la producción fue el poco tiempo de rodaje que tuvieron: tan solo 18 días, debido a las restricciones de presupuesto.

“Tuvimos que tomar muchas decisiones prácticas. Al final es un pueblo que se parece a cualquiera, pero que no existe y que se construyó a partir de pedazos rodados en el centro de Bogotá y Soacha, y algunos pocos exteriores”, cuenta González.

Además del cine, el director tiene entre sus créditos trabajos en series como Historia de un crimen: Colmenares, de Netflix, y Mil colmillos, próxima a estrenarse y que HBO produjo en Colombia.

“Las series tienen unas condiciones distintas y permiten lograr cosas a nivel narrativo. Mi corazón está en el cine, porque es una experiencia vivencial y sensorial, no solo cuentas una historia, vives algo. Las series son pura trama, buscas enganchar a la gente para que se vea el siguiente capítulo, pero son mucho menos sensoriales que el cine. Aunque tienen la ventaja de que puedes explorar mejor a los personajes”, cuenta González, un enamorado del cine.

“Espero que el hecho de que los ojos estén puestos en las series ayuden a que el cine tenga espacio para reinventarse, que sea un espacio fértil, alejado de las fórmulas”, agrega.

Aunque el conflicto en la pantalla es muy violento (...) muchos se sienten identificados porque hay situaciones en las que terminan haciendo cosas que no quieren por la familia


Comunicador social de la universidad Javeriana y con másteres en cine (universidad Denis Diderot de París) y arte y medios (en la Der Künste de Berlín), González (nacido en Ciudad de México y criado en Bogotá) espera que los espectadores vean todas las capas que hay en Los fierros.

“La película se ve como una trama de acción, adrenalina, crimen, y a partir de ahí esperamos que la gente descubra sus otras dimensiones (…) que la vea como una reflexión sobre la familia, los lazos, el destino, los procesos de reinserción social. Aunque al final, es maravilloso soltar una película y que la gente la interprete como quiera hacerlo”, puntualiza.

Sofía Gómez G
Cultura
@s0f1c1ta

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